Conoce los términos claves para entender las coberturas de cualquier seguro, incluidas las medicinas prepagadas y las pólizas de salud.
Cuando estás adquiriendo un seguro hay varios términos que debes tener en cuenta para entender cuales son las diferencias entre las ofertas. En esta entrada vamos a explicarte algunos que, desde nuestra experiencia, son los que más confunden a la hora de suscribir un seguro.
Empezamos nuestra lista con el “siniestro” cuando hablamos de un siniestro nos referimos a un accidente o daño que puede ser indemnizado por la aseguradora. Dependiendo del seguro que estes cotizando, el número de siniestros por periodo contratado y topes en los montos de cobertura son algunas de las claves que debes comparar entre todas las opciones para elegir el seguro que más te convenga.
Cuando compras un seguro, por ejemplo un seguro todo riesgo para tu carro, lo que realmente estas adquiriendo es una garantía en dinero para hacerle frente a cualquier eventualidad o suceso que requiera de indemnización. La indemnización puede ser tanto para el dueño del vehículo como para un tercero que se haya visto afectado por el auto asegurado.
Nuestro segundo concepto en la lista, es el famoso “Periodo de carencia”. Este término se usa para referirse al tiempo que tiene que transcurrir luego de adquirir el seguro para poder hacer uso de ciertas coberturas.
Cuando hablamos de seguros de salud, vida o exequiales las compañías de seguros se cercioran de que no las estés contratando para tratar una afección que tengas en el momento de la adquisición del seguro. Si recientemente contrataste un servicio de medicina prepagada o póliza de salud, asegurate de conocer los periodos de carencia, los puedes consultar en las condiciones del contrato.
una vez entendemos que cuando suscribimos un seguro estamos sujetos a tiempos establecidos para hacer efectivas ciertas coberturas, podemos hablar de las Exclusiones. Estas son aquellos riesgos que, dependiendo de las compañías aseguradoras, no son asegurables o quedan fuera de políticas. Por ejemplo, todas los seguros de salud tienen excluidas las cirugías y tratamientos estéticos. Es importante conocer estas características cuando adquieres el seguro, si tienes dudas consulta con tu asesor.
Ahora bien, existe otro término que puede llegar a confundirse con el anterior. Estamos hablando de las Preexistencias. Estas consisten en enfermedades o afecciones que han sido detectadas, que hayan generado gastos médicos previos y o que hayan sido diagnosticadas por un especialista médico, antes de la adquisición del seguro.
Supongamos que acabas de adquirir un seguro médico, empiezas a utilizarlo con normalidad, vas a especialistas, te hacen exámenes simples como muestras de sangre etc. De repente deben hacerte una prueba diagnóstica, consultas las condiciones de tu seguro y te das cuenta que ya has culminado el periodo de carencia para dicho examen y procedes a hacerte el procedimiento médico. Hasta ese momento no tienes de qué preocuparte, estás cubierto. Todo lo contrario sucede si tuvieras una condición médica previa a la contratación del seguro, pues dichas afecciones y tratamientos derivados de ellas, pueden no ser cubiertas directamente, pues es una decisión de la compañía. En algunos casos se pueden hacer negociaciones para elevar los valores en la prima o valor del servicio y así garantizar la atención médica de ese evento.
Ya sabes, estos son algunos conceptos claves que debes tener en cuenta al momento de elegir la mejor opción de seguro. Nuestro consejo como expertas siempre es, ten en cuenta que el éxito de una cobertura integral está en la transparencia de la información entregada por el cliente, el asesor y las garantías de la compañía con la que estés contratando.
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